sábado, 28 de enero de 2017

Estos españoles han reinventado el 'mini-PC' para enseñar a programar a los niños

Una de las principales ventajas de Arduino, ese microcontrolador de código abierto que sirve para manejar motores, sensores y lucecitas, es su sencillez. Es algo repetido hasta la saciedad y lo que ha convertido a esta placa que tiene ya más de una década de vida en todo un recurso educativocon el que enseñar a los más jóvenes a programar y a cacharrear, en el mejor sentido de la palabra.

En el peor de los casos, un Arduino es lo suficientemente barato como para meter la pata sin tener que tirar mucho dinero a la basura: en Amazon hay clones disponibles por menos de 10 euros. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.
“No aprovechábamos la hora de clase porque ‘perdíamos’ mucho tiempo haciendo los montajes de los proyectos”, explica a Teknautasel ingeniero informático y docente José Juan Sánchez, que se atrevió el pasado curso a llevar a su aula el universo de Arduino. “Era normal que a muchos alumnos no les funcionasen los montajes porque el cableado no estaba bien montado, había que ir revisando uno a uno y cuando nos queríamos poner a programar, ya había terminado la clase”.
Fue precisamente por esa frustrante experiencia por lo que Sánchez se unió al programador Antonio Morales para crear NanoPlayBoard, un proyecto con el que pretenden crear una versión educativa de la pequeña Arduino Nano. “El objetivo es que los experimentos más comunes para iniciarse a programar en electrónica vengan preparados ya sobre una placa y no haya que andar montando esos ensayos; que sea rápido a la hora de empezar, sobre todo con niños”, nos cuenta Morales.

NanoPlayBoard
NanoPlayBoard
Su NanoPlayBoard es, en realidad, lo que se conoce como una ‘shield’ de Arduino: una placa que se monta sobre el propio microcontrolador de código abierto para mejorar el ‘hardware’ y sus capacidades. En este caso, la mejora llega en forma de un atajo para los estudiantes. De hecho, la NanoPlayBoard les llega ya montada para que empezar a usarla sea, directamente, comenzar a programar.
Eso en cuanto al ‘hardware’, pero estos dos informáticos almerienses han ido un paso más allá y han hecho que su versión educativa de Arduino también ponga las cosas más fáciles en lo que a código se refiere. “Todas las librerías tienen bastante complejidad y el hecho de programarlas o hacer experimentos con una placa es algo de alto nivel”, explica Morales. Por eso, otra de las ventajas de su NanoPlayBoard es que llega con una librería ya configurada en la que está todo el código necesario para llevar a cabo esos experimentos básicos. “Con la librería simplemente los niños podrán seleccionar las órdenes que, de otra forma, tendrían que obtener configurando solos con tres librerías distintas”, resume Morales.

¿Para qué?

Aunque por ahora la NanoPlayBoard de Sánchez y Morales es un prototipo, la intención de estos dos ingenieros informáticos es que, en tres o cuatro meses, exista ya una tercera revisión del proyecto y poder lanzar una campaña de ‘crowdfunding’ para medir el interés por el microcontrolador educativo y lanzar al mercado las primeras unidades. Con un claro requisito: “Queremos lanzar un kit que sea lo más económico posible y que contenga el mayor número de componentes posibles para poder ampliar las posibilidades de la placa y permitir hacer más proyectos con ella”, explica Sánchez.
No en vano, él mismo recuerda que otro de los problemas a los que se tuvo que enfrentar a la hora de plantearle a sus alumnos hacer prácticas con Arduino fue, precisamente, la ausencia del material necesario en el centro. “Tampoco disponíamos de muchos recursos económicos para poder comprar kits de Arduino”, recuerda. Si bien logró salvar aquel escollo gracias a un préstamo de kits por parte del colectivo HackLab Almería, su objetivo es que el precio de la NanoPlayBoard facilite mucho la experiencia educativa en las escuelas.

NanoPlayBoard
NanoPlayBoard
Con esta ‘shield’, los alumnos podrían programar robots para que sean capaces de seguir líneas o monitorizar sensores. “A la placa se le puede poner un Bluetooth de bajo coste y, con los sensores que tiene, ver lo que miden en el móvil o en una aplicación web y hacer pequeños proyectos de internet de las cosas”, explica Morales. Además, está previsto que la NanoPlayBoard venga acompañada de una aplicación con la que los alumnos podrán programar la placa en cualquier lenguaje. Todo, con los cables ya ensamblados y el código listo para su uso y disfrute.
No obstante, los padres de la NanoPlayBoard no reniegan del digno proceso de ponerle cables a una placa. “No quiero decir que sea una pérdida de tiempo”, aclara Sánchez. “También es interesante y útil hacer los montajes desde cero; NanoPlayBoard es sólo otra forma de hacer las cosas, en la que nos saltamos ese paso”.
Los niños se desilusionan, porque quieren ver cosas rápidas y luego resulta que el cable no está donde debería. No te dan 20 minutos de tregua
En total, los responsables de este proyecto educativo, que ahora también buscan apoyos en la comunidad docente para saber qué unidades didácticas y qué experimentos podrían ser más útiles, calculan que su placa podría ahorrar a los alumnos la mitad del tiempo que dedican a configurar Arduino. “Los niños se desilusionan, porque quieren ver cosas rápidas y luego resulta que el cable no está donde debería y todo se atrasa”, argumenta Morales. “No te dan 20 minutos de tregua”.
Y precisamente es tiempo lo que más han tenido que invertir estos dos ingenieros informáticos para que su proyecto educativo pueda ver la luz. Morales recuerda que todo comenzó en abril del pasado año, aunque lo han ido desarrollando en su tiempo libre. El ingeniero aclara que, dedicándose a tiempo completo a este proyecto, lo hubieran terminado en poco más de un mes.
Su siguiente paso es buscar un fabricante que se encargue de ensamblar su ‘shield’ para lanzar la campaña de ‘crowdfunding’ que será su carta de presentación oficial. Así, en unos meses, si todo marcha bien, Arduino podría aterrizar en muchas más aulas gracias a esta versión verdaderamente sencilla de padres españoles.

Fuente:
http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2017-01-28/arduino-mini-pc-programacion-educacion_1322251/