miércoles, 9 de marzo de 2011

Retroinformática: Apple I (1976)

Si bien no se lo puede considerar como “el primer ordenador personal”, el Apple I posee el honor de haber sido uno de los primeros sistemas personales en incorporar -de serie- conexiones para un teclado y un monitor. Diseñado y construido por Steve Wozniak, este ordenador de 666,66 dólares incluía además 4KB de memoria RAM y un microprocesador MOS Technology 6502 funcionando a aproximadamente 1 Mhz. Fue presentado en público por primera vez en abril de 1976, en el Homebrew Computer Club, y determinó el nacimiento de Apple Computer.

Apple I (Christie’s)

El mundo había cambiado. A mediados de la década de 1970 ya era posible adquirir ordenadores personales a un precio razonable. Sin embargo, quedaba aún mucho camino por recorrer. Las máquinas basadas en el bus S-100, como el Altair 8800 o el IMSAI 8080, disponían de pocos recursos “de serie” (aunque su diseño permitía ampliarlas de muchas maneras) y su programación se hacía mediante un panel frontal compuesto por llaves y LEDs. A mucha gente, aunque dispuesta a gastar algunos cientos de dólares en un ordenador, este tipo de interfaz le resultaba absolutamente incomprensible. Pero estaba a punto de producirse otro cambio importante.

Wozniak y Jobs sostienen la placa madre de un Apple I (Apple)

Bill Fernandez era un hombre de muchos amigos. En 1971 presentó entre sí a dos de ellos, ambos llamados “Steve”. Se trataba de Steve Jobs, de 16 años, y Steve Wozniak -”Woz” para los amigos- de 21. Wozniak siempre se había sentido atraído por la electrónica en general y por los ordenadores en particular, y quienes lo conocían bien -no muchos- sabían que desde muy pequeño pasaba horas dibujando circuitos en papel, intentando optimizarlos al máximo. Tal era su pasión, que todo el tiempo estaba enseñando los rudimentos de esta ciencia a otros chicos, como su amigo Fernandez o, a partir de ese momento, Steve Jobs. Durante meses, Woz se dedicó a diseñar un ordenador personal. No fue una tarea fácil, y muchas veces debió dar marcha atrás y recomenzar su trabajo. Sin embargo, sus esfuerzos se vieron coronados por el éxito, y luego de que su amigo Steve vendiese su camioneta y el su calculadora programable HP, dispuso del dinero necesario para construir un prototipo del ordenador que había diseñado. Había nacido la máquina que más tarde el mundo conocería como “Apple I”.

El usuario debía proveer su propia carcasa. (Ed Uthman)

Wozniak era uno de los personajes que frecuentemente visitaba el Homebrew Computer Club (HCC) de Palo Alto (California), una fraternidad de usuarios de computadoras que servía de espacio para intercambiar ideas, programas y diseños. Cuando en abril de 1976 tuvo listo su ordenador, eligió ese sitio para presentarlo en público. Como era natural, los integrantes del HCC quedaron encantados con el invento de Woz. Era un ordenador que podía construirse por relativamente poco dinero, que no necesitaba de una terminal para utilizarlo, en el que las órdenes podían introducirse mediante un teclado, y -lo mejor de todo- su creador estaba dispuesto a compartir con ellos los detalles de su diseño, de forma que todos pudiesen tener el suyo. Sin embargo, Jobs solo necesitó de unos pocos días para darse cuenta que detrás del invento de su amigo había una excelente oportunidad de negocio, y que era mucho mejor vender entre los aficionados del Homebrew Computer Club y las tiendas de electrónica digital el ordenador listo para usar.

Página del manual del Apple 1, con partes escritas de puño y letra por Steve Wozniak. (Alison)

Para llevar adelante la idea de Jobs hacía falta dinero, ya que los chips que hacían funcionar el aparato eran caros. Con sus recursos pudieron armar y vender algunos, y con esos ingresos construir algunos más. Pero pronto se encontraron con decenas de pedidos entre manos que sus pobres recursos no podían manejar. Se hacía indispensable conseguir financiación, y así fue como Steve Jobs se contactó con Mike Markkula. Markkula era un empresario joven que había ganado mucho dinero con las acciones de Intel y Fairchild Semiconductor, que sabia bíen el potencial que podía tener la máquina diseñada por el otro Steve. Así fue como accedió a invertir 250 dólares en el proyecto, y con ese capital nació en 1976 “Apple Computer”.

Anuncio aparecido en octubre de 1976 en Interface Age magazine (Apple)

El ordenador no era, comparado con los que vinieron después, demasiado potente. Pero en ese momento era simplemente fantástico. Por 666.66 dólares, el Apple 1 ponía a disposición de su dueño 4KB de RAM completos (ampliables a 8KB internamente, o hasta 48KB con tarjetas de expansión fabricadas por terceros), 256 Bytes de ROM en la que se alojaba su sistema operativo -en realidad, un pequeño programa escrito en lenguaje ensamblador que permitía ingresar el programa del usuario- y un microprocesador MOS Technology 6502 funcionando a aproximadamente 1 Mhz. A diferencia de otros, el ordenador de Apple tenía una salida de vídeo, en la que se desplegaba texto en 24 filas de 40 caracteres. El sistema disponía de un sistema de “scroll vertical” rápido, implementado por hardware, y una conexión para el teclado. Si bien otros ordenadores -como los de Altair o IMSAI- contaban con periféricos similares, había que comprar las tarjetas aparte y costaban cientos de dólares.

Placa interna del Apple 1 (Genni)

El Apple I estuvo disponible comercialmente entre julio de 1976 y agosto de 1977. Su precio de venta inicial fue de 666.66 dólares, determinado por los 500 dólares en que se los vendían a sus distribuidores y el 33% de beneficio que estos obtenían por sus ventas. Además, dicen, a Woz le atraían los dígitos repetidos, así que todos esos seis parecían un buen número. A pesar de todas sus innovaciones, el Apple I aún no era un “ordenador personal” como los que se se venderían poco más tarde. La placa principal, en la que se alojaban unos sesenta circuitos integrados, se entregaba “desnuda”, y el usuario debía dotarlo de una carcasa adecuada, una fuente de alimentación, un interruptor de encendido, un teclado ASCII, y una pantalla de vídeo compuesto que hacia las veces de monitor. Si querías guardar tus programas en una cinta, para no tener que escribirlos cada vez que encendías el ordenador, podías comprar una interfaz para cassettes por 75 dólares adicionales.

Este lote se vendió en más de 155 mil euros. (Christie's)

El Apple I, como veremos la semana próxima, fue reemplazado por el Apple II, una máquina presentada en abril de 1977 que la superaba ampliamente y que fue un verdadero éxito de ventas. Pero durante su corta vida se estima que en total se vendieron unas doscientas unidades, entre 30 y 50 de las cuales aún existen. Obviamente, los pocos ejemplares de Apple I disponibles son sumamente apreciados por los coleccionistas, que pagan verdaderas fortunas por ellos. En 2010, por ejemplo, se pagaron más de 155 mil euros por uno de ellos, en una subasta realizada en la casa Christie's de Londres. El ordenador incluía la expansión a 8KB de RAM, los manuales y una carta firmada por Steve Jobs y Steve Wozniak estuvo presente en la sala. Ordenadores como el Apple I, a pesar de sus limitaciones, constituyen los cimientos de la informática moderna. ¿No te parece?


Fuente:
http://www.neoteo.com/retroinformatica-apple-i-1976.neo