La Ataribox es una consola desarrollada
por Atari que utilizará una APU de AMD como hardware base y Linux como
sistema operativo. ¿Se trata de una Steam Machine? Al principio parecía
que sí, pero con el paso de los meses ha ido quedando menos clara esa
posibilidad.
Después de una trayectoria una tanto turbulenta debido a ciertos contratiempos que han forzado a tener que cancelar las reservas en diciembre de 2017, parece que la consola de Atari por fin se podrá reservar a partir de abril del presente año. Atarixbox, cuyo nombre ahora es Atari VCS, tiene toda la pinta de que tendrá como público objetivo a los nostálgicos.
Todavía
no se conocen todas las especificaciones de la Atari VCS más allá de la
utilización de AMD y Linux, aunque en las imágenes que se han
compartido se puede ver que para ella habrá dos mandos, uno clásico con un enorme joystick y otro cuyo diseño recuerda bastante al de los controlaores de Xbox, posiblemente para poder atraer algo más a unas nuevas generaciones que no han visto nunca las clásicas consolas de Atari.
Además
de poder jugar a juegos retro, parece que Atari VCS también podrá
realizar otras tareas de PC básico, como navegar por Internet, ver
portales de vídeos, redes sociales y otras tareas que suelen hacer los
usuarios comunes. Sobre el precio, se espera que esté entre los 250 y los 300 dólares, aunque todo apunta a que se podrá elegir entre distintas configuraciones.
Veremos
qué es este producto una vez haya sido lanzado al mercado, pero las
últimas informaciones apuntan a que manejará un concepto similar a los
de NES Mini y SNES Mini, así que no, no parece que estemos ante una Steam Machine.
Es el planeta más grande de nuestro
sistema solar pero también es uno de los mayores desconocidos, de hecho
basta hacer un poco de autocrítica y preguntarnos qué sabemos realmente sobre Júpiter para darnos cuenta de ello.
Por este motivo, y a modo de homenaje por la reciente llegada de Juno
a sus inmediaciones, hemos querido hacer un artículo especial en el que
os contaremos algunas de las sorpresas que “esconde” nuestro vecino, el
gigante gaseoso.
Como siempre hemos hecho una selección concreta de
las particularidades de dicho planeta que más nos han gustado, lo
que significa obviamente que no hemos hecho una recopilación exhaustiva.
Aprovechamos este apunte para invitaros como de costumbre a que compartáis con nosotros cualquier dato que creáis interesante, y como no también cualquier pregunta.
Sin más entramos en materia.
1-Júpiter tiene más de estrella fallida que de planeta
Hoy
concebimos a Júpiter como un planeta, en concreto un gigante de gas,
pero en realidad está más cerca de lo que podemos considerar como un
intento fallido de estrella.
Si en su momento hubiera acumulado
diez veces más residuos estelares podría haber conseguido la masa
necesaria para generar fusiones de hidrógeno pesado, también conocido
como deuterio, y podría haber acabado por convertirse en una enana marrón.
Al final no ocurrió, cosa que debemos agradecer ya que aunque la Tierra
habría acabado formando parte de un sistema solar binario no tenemos
claro cómo habría afectado a la formación de vida la presencia de dicha
enana.
2-Tiene 67 lunas orbitando a su alrededor
Ya,
sabemos que cuando hablamos de las lunas de Júpiter por lo general nos
vienen a la cabeza Io, Europa, Calisto y Ganímedes, pero en realidad
nuestro gigantesco vecino puede presumir de tener la friolera de 67
lunas.
Dichas lunas se dividen en tres grandes grupos; las internas, las galileas y las exteriores. Las primeras son de tamaño menor y tiene formas similares a las de un asteroide.
Por
su parte las segundas son las citadas en el primer párrafo, y las
terceras aquellas que orbitan a gran distancia del planeta y que tienen
un tamaño muy reducido.
3-Su núcleo podría estar hecho de diamante
Sí,
no es un hecho confirmado y para muchos es poco probable pero es una
hipótesis tan interesante que no hemos querido pasarla por alto.
Como
sabemos Júpiter es un planeta gaseoso, es decir, está compuesto por una
enorme acumulación de materiales gaseosos muy variados, pero esto no
quiere decir que no tenga un núcleo sólido, y por razones de presión el mismo podría contener diamante.
Otras teorías afirman que en la propia atmósfera de Júpiter se producen lluvias de diamantes.
4-Júpiter no es grande, es enorme
Sabemos
que el gigante de gas es grande, ¿pero somos realmente conscientes de
su auténtico tamaño? Probablemente no, y para entenderlo nada mejor que
una comparativa con la Tierra.
Si quisiéramos igualar el área de Júpiter, su superficie, necesitaríamos el equivalente a 122 veces el planeta Tierra, pero si hablamos de volumen la cosa cambia, ya que podríamos “embutir” unas 1.300 Tierras en Júpiter.
Impresionante,
¿verdad? Pues eso no es todo, su gravedad también es mucho mayor que la
de la Tierra (alrededor de 1,5 veces más alta), lo que significa que
una persona que aquí pesa 100 kilos en Júpiter rondaría los 250 kilos.
5-Tiene anillos, aunque menos que Saturno
Saturno
no es el único que puede presumir de anillos, ya que Júpiter también
cuenta con algunos, aunque ciertamente no son tan espectaculares como
los de aquél y es normal, ya que en total suma sólo cuatro anillos.
Dichos
anillos están formados por los restos que han quedado a consecuencia de
colisiones de meteoritos y otros cuerpos con las lunas que forma su
zona interna, sobre las que ya hablamos en el apartado dos.
Como
curiosidad podemos decir que a diferencia de los da Saturno ninguno
contiene restos de hielo, pero uno de ellos se ha hecho muy famoso por
su forma de donut. Seguro que su nombre os suena, Halo.
6-La mancha roja no es realmente una mancha, es una enorme tormenta
Hemos
dicho en multitud de ocasiones que Júpiter es un gigante gaseoso, y
como consecuencia de ello no tiene una estructura sólida real como
ocurre por ejemplo con la Tierra, salvando el núcleo como ya dijimos
anteriormente.
En casi todas las imágenes que hemos visto del
planeta siempre aparece lo que todos consideramos como una mancha
rojiza, pero la misma es en realidad una enorme tormenta que se mantiene
durante siglos y que registraría velocidades de hasta 170 metros por segundo.
Puede
parecer pequeña, pero en realidad es más grande que la Tierra, un dato
que de nuevo nos permite hacernos una idea de lo grande que es Júpiter,
por si no nos había quedado claro en el punto 4.
7-Debajo de las nubes de Júpiter no hay una superficie sólida
Lo
hemos dado a entender en los puntos anteriores pero queremos aclararlo y
precisarlo. Cuando superamos las nubes que forman la atmósfera de
Júpiter nos encontramos con enormes cantidades de hidrógeno y helio. Sí, sólo hay hidrógeno y helio
hasta llegar al núcleo del planeta, nada sólido como dijimos, por lo
que como habréis imaginado la idea de “poner el pie sobre Júpiter” es
absolutamente imposible.
Obviamente esto, unido a la altísima
velocidad de las tormentas que se producen en el planeta, afecta a la
exploración espacial del planeta, que tiene que realizarse desde una
distancia prudencial.
Las llamadas placas de prueba o las “Breadboard” (nombre en inglés),
son tablas con agujeros conectados horizontalmente que se usan en el
diseño de circuitos para aprender a trabajar los dispositivos electrónicos.
Pero en Neoteo vamos un poco más lejos y te vamos a presentar dos
programas para realizar las simulaciones en una tabla digital sin correr
ningún riesgo.
Estos potentes simuladores te ayudarán a diseñar circuitos secuenciales o lógico,
gracias a la posibilidad de agregar dispositivos electrónicos,
circuitos integrados y componentes eléctricos a las placas de prueba.
Hemos seleccionado entornos que tienen un área de trabajo muy agradable
donde agregarás los componentes del circuito, para luego realizar la
simulación.
Breadboard Simulator
Comenzaremos con Breadboard Simulator, un programa gratuito, portátil que te permite diseñar y simular un circuito en una placa de prueba
en sistemas operativos Windows. El entorno categoriza los componentes
en una muy cuidada caja de herramientas que te permite agregar los
elementos a las placas (circuitos integrados, LED, diodos, resistencias,
transistores, cables y otros dispositivos). Al terminar la simulación
podrás guardar el proyecto. Lo que echamos en falta en el programa es la
acción de exportar el proyecto en formato imagen o PDF.
IC on Bread
IC on Bread es un programa de código abierto, portátil que puedes utilizar para diseñar circuitos que incluyen ICs y LEDs.
La plataforma está pensada para crear un circuito IC básico en una
placa de prueba y luego simularlo. Una vez terminada la simulación (ver
el flujo de corriente y analizarla) podrás exportar el proyecto en
formato imagen. Desde su área de trabajo podrás hacer conexiones de
cables y agregar diferentes LED en distintas posiciones. La utilidad
carece de la acción de arrastrar y soltar componentes al área de
trabajo. Programa para estudiantes
Con Breadboard Simulator y IC on Bread, podrás diseñar un circuito y luego conectar la corriente y simular su funcionamiento.
Como puedes observar ambos entornos son muy buenos para practicar la
fabricación de diseños de circuitos electrónicos en el hogar. Además, te
ayudarán con tus proyectos y otros fines académicos. Vaya coincidencia
Vaya rara coincidencia: Al escribir la nota sobre circuitos
electrónicos, se me ha cortado dos veces la energía eléctrica y también
he tenido un tercer episodio eléctrico, al patear con mi pie derecho el
enchufe del ordenador y desconectar todo. ¡He perdido dos veces todo lo
que había escrito!
Un proyecto muy llamativo… salvo por el rendimiento y el costo
Combinar tarjetas de memoria para fabricar una unidad de estado sólido «casera» es un proyecto que ya lleva algunos años
flotando en la Web. El extraordinario avance de la memoria Flash y el
lanzamiento de controladoras más robustas ha dado lugar a productos que
aceptan un gran número de tarjetas al mismo tiempo, ¿pero vale
la pena seguir ese camino? Si tomamos como referencia al último vídeo de
Linus Tech Tips, no estamos tan seguros…
Ahora, no quiero parecer negativo en esto. Existen múltiples aplicaciones para tarjetas de memoria convertidas en unidades de estado sólido, y la primera que me viene a la mente es el reemplazo de discos duros dañados en ordenadores retro.
Una tarjeta SD o CompactFlash tiene capacidad de sobra para ocupar el
lugar de aquellos viejos y lentos discos IDE, mientras que la sencillez
de sistemas operativos como el MS-DOS hace que no sientan tanta presión al momento de leer y escribir datos. Otro factor a considerar es el ruido, o mejor dicho, su ausencia. Si la prioridad es instalar almacenamiento silencioso, el estado sólido es una excelente opción.
Sin embargo, después de ver el vídeo publicado por Linus Tech Tips,
podemos decir con cierta seguridad que sus limitaciones son muy
importantes como para considerar un uso frecuente en plataformas
modernas. La unidad en sí, que posee diez zócalos compatibles con
tarjetas microSD, tiene un precio promedio de 25 dólares en eBay, el 65 por ciento del valor de un SSD normal en Amazon (y eso sin observar a modelos chinos más económicos).
La controladora se encarga de combinar y configurar a las tarjetas en
modo RAID 0, lo que en un principio suena muy prometedor, pero una vez
que entran en juego las lecturas y escrituras aleatorias, el rendimiento
se cae a pedazos. Por el lado secuencial, la unidad reporta 220 megabytes por segundo de lectura, en línea con una interfaz SATA2.
25 dólares del adaptador y unos 9 euros por cada tarjeta SD nos colocan a la par de un Samsung 850 EVO de 250 gigabytes que básicamente aniquila a toda la competencia. Concedido, el uso de diez tarjetas SD no es obligatorio,
pero insisto en que no se trata de una alternativa muy práctica. Por
otro lado, si disfrutas de un buen experimento y hay flexibilidad de
presupuesto, entonces… ¿por qué no?
La nueva Pine H64 es una placa de pequeño tamaño que viene con casi todos los componentes necesarios para montar un mini ordenador, y que compite directamente con la Raspberry Pi 3 Model B por especificaciones y precio.
Echando un vistazo al formato vemos que la Pine H64 es un poco más larga,
algo que puede ser decisivo para aquellos que tengan en mente proyectos
muy compactos. A nivel de hardware esta placa raya a un gran nivel ya
que cuenta con:
SoC Allwinner H6 con CPU de cuatro núcleos ARM Cortex-A53.
Gráficos Mali-T720 MP2 con soporte HDR y 4K a 60 FPS.
Ranura para tarjeta microSD.
128 MB de memoria flash SPI.
Un puerto USB 3.0.
Dos puertos USB 2.0.
HDMI 2.0a.
Conector de audio de 3,5 mm (altavoz / micrófono).
Gigabit Ethernet.
Soporte eMMC.
IR RX.
Conector GPIO de 2 × 20 pines.
Como vemos la única carencia importante de la Pine H64 es la ausencia de WiFi y Bluetooth, algo que podremos resolver sin problemas gracias a la presencia de conectores dedicados para añadir una tarjeta inalámbrica.
La Pine H64 debería funcionar sin problemas con Linux y Android,
así que puede ser una opción interesante para aquellos usuarios que
quieran construirse un equipo compacto y económico basado en ambos
sistemas operativos.
El modelo con 1 GB de memoria RAM estará disponible a partir del 31 de enero con un precio de 25 dólares. También habrá un modelo superior con 2 GB de memoria RAM por 35 dólares y otro con 3 GB de memoria RAM por 45 dólares.
JEDEC ha confirmado el nuevo estándar UFS 3.0 para soluciones de almacenamiento basadas en memoria NAND Flash, un avance importante que permitirá alcanzar velocidades de infarto en dispositivos móviles.
Uno
de los mayores cuellos de botella que puede enfrentar un smartphone,
una tablet o un portátil puede estar en la unidad de almacenamiento. Los
equipos que cuentan con unidades basadas en eMMC 5.1
son un claro ejemplo, ya que aunque ofrecen un rendimiento aceptable en
un uso estándar no llegan al nivel de un SSD estándar basado en SATA
III.
El estándar UFS 2.1 soluciona el problema pero la industria
no deja de avanzar y con el estándar UFS 3.0 se ha logrado subir el
listón de una manera simplemente impresionante, ya que con aquél sería
posible conseguir velocidades de transferencia de hasta 23,2 Gbps (2,4 GB/s).
Esa
cifra dobla la velocidad máxima del estándar UFS 2.1 pero no es la
única novedad importante, ya que hemos podido confirmar también que este
nuevo estándar reduce el voltaje a 2,5 voltios. Es una bajada importante si comparamos con el baremo de 2,7-3,6 voltios de la generación anterior.
Con este nuevo estándar también se ha ampliado el margen de temperatura (de -40 ° C a 105 ° C)
y se ha mejorado la fiabilidad y el registro de errores, un movimiento
con el que pretenden llamar la atención del sector del automóvil.
No
sabemos cuándo se implementará este nuevo estándar ni qué smartphones
serán los primeros en utilizarlos pero es muy probable que tengamos que
esperar a la próxima generación, es decir a los modelos que serán
lanzados en 2019.
Ejecutar Linux en un dispositivo suele ser el primer paso hacia
cualquier objetivo que el usuario tenga en mente, pero si hay algo a lo
que el pingüino no escapa, es a su propia evolución. Eso significa que Linux ha terminado su soporte para mucho hardware
en los últimos años, favoreciendo a plataformas más robustas, veloces y
seguras. Sin embargo, esto no nos impide hacer una simple pregunta: ¿Cuál es el ordenador más antiguo que puede recibir a una versión moderna de Linux? El ingeniero Yeo Kheng Meng decidió averiguarlo…
Hemos visto a Linux funcionando en los lugares más extraños. Los
routers modificados y los smartphones apenas son la punta del iceberg.
Los entusiastas no descansan, y la mejor parte es que todo el esfuerzo
termina publicado para que otros lo reproduzcan. Al mismo tiempo, una
expresión bastante común es que Linux puede revitalizar a un ordenador antiguo y darle algunos años extra de vida por fuera del universo Windows. Ahora, nuestra duda es… ¿qué tan antiguo podría ser ese ordenador?
La respuesta depende del número y la clase de compromisos que estemos
dispuestos a hacer, pero si el plan es limitarse a una «versión nueva»
de Linux, el ingeniero Yeo Kheng Meng ya hizo la prueba.
Su resultado final es un ordenador 486 con Gentoo Linux.
Previamente había instalado Damn Small Linux en ese hardware, pero su
último build estable es del año 2008, y su kernel es antediluviano. El
kernel Linux abandonó el soporte 386 con la versión 3.8 en 2013, seis
años después de que Intel finalizara su producción oficial. El problema
es que aquello establecido a nivel kernel no aparece necesariamente
reflejado a nivel distro y paquetes. Por ejemplo, Debian le bajó el
pulgar a los chips «586» en 2016, marcando como nueva base mínima a los
Pentium Pro. Ahí es cuando interviene Gentoo: Como el código es compilado localmente
con los parámetros especificados por el usuario, Yeo Kheng Meng llevó a
cabo el proceso de compilación en un portátil Thinkpad T430, habilitó
el flag 486, y luego de luchar durante un largo tiempo, obtuvo un
entorno estable…
… el cual no deja de ser una pesadilla, porque este Gentoo hiper-personalizado tarda casi 11 minutos en iniciarse. ¡11 minutos! Aún con un clon 486 de AMD funcionando a 133 MHz y 64 megabytes de RAM (una locura para cualquier ordenador a principios de los ‘90), lo cierto es que podríamos ver un mini documental mientras la «carreta» llega a destino. Aún así, apreciamos el experimento.