Fuente:
http://www.elektor.es/noticias/microchip-presenta-microcontroladores-de-8-bit.1958556.lynkx?utm_source=ES&utm_medium=email&utm_campaign=news
Esto constituye un verdadero problema que muy pocas veces ha podido ser resuelto correctamente. Por un lado, los usuarios reclaman un producto mejor, más rápido y capaz de hacer todo lo que no pueden hacer con el que tienen en sus manos. Pero también quieren que sea barato, y que todo el software que han escrito en su viejo ordenador pueda correr en el nuevo modelo. Commodore, por ejemplo, dotó a su Commodore 128 con dos microprocesadores justamente para que quienes lo comprasen pudiesen seguir usando todo el material que habían adquirido previamente para su C64. Pero antes de elegir ese enfoque, intentó reemplazar a su modelo estrella con una nueva linea cuyo principal exponente seria el Commodore Plus/4.
La nueva máquina tenía 64KB de RAM, 59KB de los cuales estaban disponibles para los programas que el usuario escribía utilizando su Commodore BASIC 3.5. Esto era casi un 75% más de los 38KB que quedaban libres en el C64. Este BASIC además incluía instrucciones específicas para el manejo de los gráficos y el sonido, por lo que ya no hacia falta usar los crípticos “POKEs” cada ves que se quería hacer algo divertido. Commodore incluyó en su ROM un paquete ofimático compuesto por cuatro aplicaciones indispensables -un procesador de textos, una hoja de cálculo, un gestor de bases de datos y un editor de gráficos- intentando convertir el nuevo ordenador en un producto atractivo para las pequeñas empresas o profesionales independientes. También dejó de lado los chips SID y VIC que en el C64 generaban el sonido y el vídeo, reemplazándolos por otros más baratos. Como resultado de todo esto, cuando en junio de 1984 se presento al público podía venderse por menos de 300 dólares.
Sin embargo, esos cambios hicieron que el Plus/4 fuese incompatible con casi todo el hardware y prácticamente todo el software escrito para el Commodore 64. Tan mal cayó esto entre los usuarios, que algunos se referían a él como “Minus/60” (“menos/60”) en lugar de “Plus/4” (“Mas/4”), resaltando que era inferior al C64. Buena parte de ello se debía a que los chips utilizados como reemplazo de los “viejos” SID y VIC no estaban a la altura de lo que se esperaba. El chip de vídeo, por ejemplo, si bien proporcionaba 121 colores (15 colores con 8 niveles de luminosidad más el negro) contra los 15 de la C64, no soportaba “sprites”, algo que limitaba enormemente la posibilidad de crear buenos juegos. El chip de sonido que reemplazaba al mítico SID6581 en lugar de mejorar sus prestaciones, proporcionaba un sonido más parecido al del viejo VIC-20.
Modificar los puertos de los periféricos tampoco fue un acierto.
El “paquete ofimático” incluido en la ROM y desarrollado especialmente para Commodore por TriMicro tampoco era espectacular. El procesador de texto, por ejemplo, estaba limitado a 99 lineas por documento. Y los puertos que se utilizaron para conectar los periféricos tampoco fueron un acierto. Si bien tanto el puerto serie, el puerto “de usuario”, y la salida de vídeo eran compatibles con el Commodore 64, el puerto del lector de cintas y la ranura para cartuchos de expansión eran completamente nuevos e incompatibles con los periféricos más antiguos. El software escrito para el VIC-20 o el C64 no podía ejecutarse en el Plus/4. Si bien era relativamente fácil modificar un programa escrito en el viejo BASIC para que se ejecutase en el nuevo ordenador, ninguno de los miles de programas comerciales -juegos, en la mayoría de los casos- que se habían escrito para las antiguas plataformas funcionaba ahora.
Teclas claras con una carcaza oscura. No puede negarse que el Plus/4 era un ordenador bonito.
El Plus/4 utilizaba un microprocesador MOS Technology 7501, corriendo a 1.77 MHz (versión PAL) o a 1.79 MHz (versión NTSC). Muy pocas empresas, casi todas fuera de los Estados Unidos, desarrollaron software específico para este ordenador. En Dinamarca obtuvo algo de popularidad gracias a que la TDC (Then-National Telecompany) lo utilizó para ayudar a las personas hipoacústicas a comunicarse por teléfono: las llamadas salientes se efectuaban desde un Plus/4 vía módem, las recibía una operadora que le leía el mensaje escrito al destinatario de la llamada, y realizaba el proceso inverso para las llamadas entrantes. Pero este tipo de aplicaciones no bastaron para que el Plus/4 fuese un éxito. En 1985, debido a que el nivel de ventas no permitía siquiera cubrir los gastos de producción, fue retirado de la venta. Hoy, junto al Commodore 16, forma parte de las colecciones de aquellos que disfrutan de estas máquinas de 8 bits.
Fuente:El lenguaje de programación BASIC (Beginner's All-purpose Symbolic Instruction Code) fue el motor que impulsó la explosión de la informática personal a lo largo de toda una década. Prácticamente la totalidad de los sistemas de 8 o 16 bits que se comercializaron en aquellos años podían ser programados por sus dueños utilizando ese lenguaje, que si bien carecía de la “solidez” y estructuras de otros, les permitía crear aplicaciones fácilmente utilizando un puñado de instrucciones expresadas en ingles. Sin embargo, existían unos cuantos lenguajes más que generalmente se utilizaban en el ámbito académico o en el desarrollo de aplicaciones para los mainframes gubernamentales o de las grandes empresas.
Jupiter ACE, casi el mismo tamaño y forma que el ZX81
Uno de ellos es Forth (o FORTH), que fue ideado por Charles H. Moore y Elisabeth Rather, del National Radio Astronomy Observatory de Kitt Peak, Arizona, entre 1965 y 1970. Fue concebido para programar los -en ese entonces- futuros ordenadores de cuarta generación (Forth es una contracción de “fourth”), sobre todo aplicaciones relacionadas con la astronomía. Utilizando Forth se podía realizar el cálculo de las trayectorias de cuerpos en órbita, analizar espectros de emisión y muchas otras cuestiones relacionadas con esa rama de la ciencia. Forth, a pesar de ser poco conocido entre los usuarios actuales de ordenadores, se sigue utilizando en la actualidad. Una aplicación realizada en este lenguaje, por ejemplo, ha “descubierto” al menos la mitad de los cúmulos interestelares conocidos en la actualidad.
El "modelo 4000" sólo modificaba ligeramente el aspecto exterior.
En 1981, dos empleados de Sinclair Research abandonaron los cuarteles generales de Sir Clive Sinclair para fundar su propia empresa. Se trataba de Steven Vickers y Richard Altwasser, quienes habían sido parte del equipo encargado de desarrollar los muy populares ZX80 y ZX81. En el momento en que Sincair estaba diseñando el futuro ZX Spectrum, Vickers y Altwasser creaban la Jupiter Cantab (Cantab es una abreviatura de Cantabridgian), con el objetivo de llevar a buen puerto el desarrollo de una maquina que incorporaría muchas ideas propuestas por ellos que no habían sido incluidas en las versiones finales de los dos primeros ordenadores de Sinclair. Así fue como luego de aproximadamente un año de trabajo, llegó a las tiendas el Jupiter ACE, un ordenador con aproximadamente el mismo tamaño y forma que el ZX81 pero de color blanco, cuya principal característica era que podía programarse en Forth.
Forth es muy eficiente. Estas son las palabras reservadas.
Su hardware era sumamente modesto, aún para los estándares de la época. Utilizaba un microprocesador Zilog Z80A corriendo a 3.25 MHz, y su memoria ROM era de 8KB. En su interior se encontraba el intérprete Forth. La memoria RAM era de 4KB, ampliables a 48KB mediante cartuchos muy parecidos a los utilizados por las máquinas Sinclair. Sin embargo, esos 4KB de RAM no estaban disponibles por completo para el usuario. Dos de ellos eran utilizados por el sistema de vídeo (dos bancos de 1KB). De los dos restantes, debido a la estructura del Forth, se utilizaba uno para guardar variables y el restante -finalmente- era el que almacenaba el código escrito por el usuario. Puede parecer una cantidad exigua de memoria, sobre todo cuando el ZX Spectrum que apareció casi al mismo tiempo disponía de 16KB/48KB, pero como dijimos, Forth es muy eficiente y aún con tan escasos recursos era posible escribir programas realmente útiles.
Su hardware era sumamente modesto, aún para los estándares de la época.
Físicamente parecía un ZX81 albino. Su carcasa, inyectada en plástico blanco, media unos 21.5 x 19 x3.5 centímetros y alojaba la placa principal de circuitos y el teclado. Este último disponía de 40 teclas de goma repartidas en cuatro filas, con la habitual distribución “QWERTY”. Todas las teclas son del mismo tamaño, con excepción de las consideradas “especiales”: SPACE, SHIFT, CAPS LOCK y ENTER. En cuanto al vídeo, el Jupiter ACE disponía de un solo modo que combinaba texto y gráficos. La resolución era de 256 x 192 píxeles, lo que permitía alojar 24 filas por 32 columnas de caracteres de 8 x 8 píxeles. Estos caracteres podían ser redefinidos en su totalidad por el usuario, alcanzando en este sentido la resolución del ZX Spectrum, aunque solo permitía dos colores.
"Rampack" de 16KB para el Jupiter ACE
La empresa prometía la comercialización de un kit para convertir al Jupiter ACE en un ordenador en colores, pero para cuando la máquina se retiró del mercado en 1984 aún no había sido puesto a la venta. El sonido era generado por el mismo microprocesador, que enviaba pulsos a un altavoz interno. Los programas y datos del usuario se almacenaban en cintas de casetes de audio, a través de una interfaz interna que permita velocidad es de hasta 1200 baudios. Dado que los responsables de su diseño habían sido parte de Sinclair mientras que el ZX Spectrum estaba en la mesa de diseño, el formato de datos utilizado en las cintas del Jupiter era compatible con el ordenador de Sinclair. Un bus de expansión (algunos aseguran que es prácticamente idéntico al del ZX81) y un puerto de usuario situados en la parte trasera de la carcasa permitían la ampliación de la memoria RAM y la conexión de unos cuantos periféricos. Una salida de RF proveniente del modulador interno se usaba para conectar un TV, que hacia las veces de monitor. A pesar de su corta vida y relativamente bajo nivel de ventas, el Jupiter ACE disponía de un interesante conjunto de periféricos. Entre ellos, se destacan las interfaces para joystick (similares a la Kemston del ZX Spectrum), interface serie RS-232, impresoras, un teclado separado de aspecto profesional, ampliaciones de RAM de 16KB y 48KB, etcétera.
Un grupo de aficionados ha logrado recrear esta máquina.
En 1984 quiebra Jupiter Cantab, y los derechos sobre el Jupiter ACE son adquiridos por Boldfield Computing Ltd. Pero esta empresa se limitó a desarrollar nuevo software para el hardware existente, y nunca se encaró el desarrollo de una versión más potente de este ordenador. Como mencionamos antes, se vendieron relativamente pocas unidades del Jupiter (menos de 9 mil), por lo que es bastante difícil para los coleccionistas conseguir uno. Sin embargo, la simplicidad de su hardware y la disponibilidad del contenido de su ROM ha permitido a un grupo de aficionados recrear esta máquina, desarrollando una placa de circuito impreso sobre la que se pueden montar los componentes adecuados y experimentar que se siente al programar una máquina de 8 bits en Forth.
Fuente:
http://www.neoteo.com/retroinformatica-jupiter-ace-1982