La idea de reemplazar al cobre con fibra óptica no es nueva.
De hecho, ya hemos sido testigos de grandes avances, pero lo que sigue
en la lista es llevar ese mismo concepto a los procesadores. Un chip que utiliza luz
no sólo sería más rápido, sino también mucho más eficiente. Eso es lo
que ha demostrado un equipo compuesto por investigadores de la Universidad de California, el MIT, y la Universidad de Colorado. Es la primera vez que se combinan transistores y dispositivos fotónicos en un mismo chip.
Investigadores ponen a prueba un procesador que usa luz
El mundo de la informática aún espera cierta revolución que le permita evitar el impacto asociado a la (inevitable)
caída de la Ley de Moore. Todos sabemos que el silicio, el cobre y los
transistores tienen un límite, por lo tanto, los expertos no sólo deben
considerar otras opciones, sino también ponerlas en práctica. En más de
una ocasión se habló sobre diseños en grafeno y nanotubos de carbono,
pero aún siguen atrapados en su fase experimental, y probablemente
necesiten décadas adicionales de trabajo. Una alternativa más cercana en
el tiempo parece ser la luz. Fibra óptica. Sistemas fotónicos. La primera vez que hablamos sobre un ordenador óptico fue en 2009. Un año después, IBM inició pruebas de comunicación, y en mayo de este año reveló más sobre su chip fotónico de silicio.
Las últimas noticias en procesadores que usan luz nos llevan a un equipo de investigadores provenientes de la Universidad de California (Berkeley), el MIT y la Universidad de Colorado (Boulder).
Este nuevo desarrollo nos presenta a un procesador de dos núcleos
basado en la arquitectura open source RISC-V, el cual posee 70 millones
de transistores (algo similar a un Pentium 4) y 850 componentes fotónicos, todo esto contenido en un chip de 3 por 6 milímetros. De acuerdo al profesor Vladimir Stojanović,
líder del proyecto, es el primer procesador que utiliza luz para
comunicarse con el mundo exterior, y el primero que contiene todo su
sistema fotónico de entrada/salida «dentro» del chip. El procesador fue evaluado a través de la ejecución de varios programas, y los primeros datos arrojan una «densidad de ancho de banda»
de 300 gigabits por segundo por milímetro cuadrado, entre 10 y 50 veces
más de la que podemos encontrar en procesadores disponibles hoy.
Otro aspecto muy interesante de este procesador es que fue creado
utilizando infraestructura convencional, de modo tal que los grandes
fabricantes no deberían hacer cambios radicales en sus líneas de
producción para dar forma a este nuevo chip fotónico. De más está
decirlo, los beneficios de un hardware así no se verían limitados al
rendimiento. Una de las grandes luchas que llevan adelante los centros
de datos alrededor del globo es disminuir el consumo energético e
incrementar su eficiencia. Los creadores de este procesador nos hablan
de 1.3 vatios por terabit transmitido, algo que a cualquier gigante le gustaría alcanzar.
todos nos gusta la idea de tener contraseñas más seguras, y en
este sentido investigadores de la Universidad de Plymouth han dado un
paso adelante con el uso de imágenes y códigos para formar contraseñas.
Una medida bastante novedosa que ha sido denominada como GOTPass y
que no sólo sería más segura, sino que además también presentaría otra
ventaja importante, y es que sería más fácil de recordar, algo especialmente útil para los que memorizan diversas contraseñas.
¿Y cómo funciona? Pues para empezar a utilizar GOTPass se mostraría en pantalla un patrón de desbloqueo similar al que vemos en los dispositivos móviles, y una vez elegido cuál queremos fijar procedería a mostrar cuatro temas diferentes con treinta imágenes. De ellas debemos elegir una imagen por tema.
Bien, una vez que tenemos claros dichos pasos previos explicamos el
proceso de inicio de sesión. Para ello introducimos nuestro usuario y el
patrón de desbloqueo que habíamos seleccionado. Hecho esto visualizaremos 16 imágenes, de las que sólo dos se encuentran entre las cuatro que hemos elegido.
Finalmente una vez resuelto ese último paso recibiremos un código que nos permitirá iniciar sesión con nuestro usuario.
Como vemos el sistema tiene buena pinta y según sus responsables es
más sencillo de lo que parece una vez que se pone en práctica, aunque de momento es sólo un proyecto.
Ya hace un tiempo que los chicos están trabajando en una versión online
del entorno de programación de Arduino y hoy han anunciado la versión
beta para que unos pocos puedan probarla mediante invitación mientras no
sale al público en general. El Arduino Create, así es
cómo se llama, permite programar cualquier placa Arduino directamente
desde el navegador sin necesidad de instalar nada (salgo un pluggin para
el navegador, claro). Eso es estupendo para aulas de estudiantes que
quieran probar las diferentes placas Arduino
disponibles o simplemente para ahorrarse el proceso de instalación y
además utilizar siempre la versión más reciente. Según indican en el la
publicación oficial, seguirán desarrollando la versión offline y
eso es de agradecer ya que no siempre se dispone de una conexión a
Internet para programar. A continuación os dejo un vídeo que han
publicado mostrando algunas de sus principales características.
Aprovechando la salida de la nueva placa Arduino MKR1000 y Genuino MKR1000,
se lanza un nuevo concurso para Makers de todo el mundo de la mano de
Adafruit, Atmel, Arduino y Microsoft a través de la plataforma
hackster.io. Por un lado, la nueva placa Arduino MKR1000
pretende ser una mezcla del Arduino Zero y la Wifi Shield ofreciendo
ambas funcionalidades pero en un formato más pequeño y con un ARM Core
M0 ATSAMW25 volando a 48 MHz. Por otro lado, el concurso trata sobre
crear un proyecto que utilice un Arduino UNO o Arduino MKR1000 y además utilice algún servicio de Microsoft Azure Cloud como el Azure IoT Suit, Azure IoT Hub o incluso Machine Learning.
El ganador podrá optar por un viaje a la Maker Faire Shenzhen, New
York, Bay Area o Roma y la oportunidad de presentar el proyecto a
Microsoft y Arduino.
Si está sinteresado, te dejo el enlace a continuación con toda la información necesaria apra participar.
l día de Navidad,
25 de diciembre, coincidirá con la Luna en fase llena. Se trata de un
suceso que no ocurría desde el año 1977 y que no volverá a pasar hasta
la Navidad de 2034.
Se trata de la primera Luna llena del invierno, que comenzó el 22 de diciembre. A esta Luna llena de diciembre, que es el última del año, se la conoce como «Fría Luna Llena»,
debido a que las noches de este mes están en su etapa más larga y
oscura y durante este mes el frío del invierno se mantiene fuerte, según
han apuntado desde la NASA.
Desde media tarde será de noche y se podrá ver la Luna a partir de las 19:09, hasta las 05:44 del día de Navidad.
Los expertos indican que a lo largo del este último mes del año la
Luna está por encima del horizonte durante mucho tiempo y en su fase
llena tiene una alta trayectoria en el cielo, porque se enfrenta a un
Sol bajo en el horizonte.
Desde la agencia espacial
estadounidense, recuerdan que tienen actualmente un nave espacial en la
órbita de la Luna que está investigando la superficie lunar desde 2009.
«Cuando miramos a la Luna vale la pena recordar que es algo más que un
vecino celestial», señala John Keller, del Centro de Vuelo Espacial
Goddard de la NASA.
«Su historia geológica y la de la Tierra están
íntimamente atadas, de tal manera que la Tierra sería un planeta
drásticamente diferente sin la Luna», añade.
El asteroide de Navidad
En esta misma noche, una enorme roca de 2 km de longitud pasará cerca de la Tierra,
aunque sin suponer peligro ninguno, ya que su órbita se sitúa a unas 28
veces la distancia que separa nuestro planeta de la Luna, unos 11
millones de kilómetros, mucho más lejos que la del anterior visitante
celeste.
El asteroide de Navidad, cuyo nombre
científico responde a 2003 SD220, fue descubierto en septiembre de 2003
desde el Observatorio Lowell en Arizona (EE.UU.). «No está en nuestra
lista de objetos en situación de riesgo», señala Maria-Antonietta
Barucci, astrónoma en el Observatorio de París, a la agencia AFP. «No hay peligro, puede estar tranquilo, relajado y disfrutar de la Navidad». El asteroide 2003 SD220Su
paso tampoco causará terremotos, idea que ha circulado por internet.
«Esas afirmaciones son engañosas e incorrectas. Aunque 2003 SD220 pasara
más cerca, es dudoso que se produjeran seísmos. De hecho, no hay
evidencia científica de que el sobrevuelo de un asteroide pueda causar
cualquier actividad sísmica, a menos que choque con la Tierra, que
claramente no será el caso», explican desde la revista EarthSky.
Una
característica notable de este asteroide es su gran tamaño: 2 km de
ancho, según recientes observaciones de radar del telescopio de Arecibo
en Puerto Rico. También se cree que tiene una rotación muy lenta de
aproximadamente una semana. Será mucho difícil de ver debido a su
distancia. Sin embargo, utilizando radiotelescopios, los astrónomos ya
están observando este asteroide haciendo rebotar señales de radio sobre
la superficie de la roca espacial.
Esta roca espacial volverá de
nuevo en 2018, y habrá otros cuatro encuentros en los próximos 12 años
en que estará lo suficientemente cerca para una detección de radar.
Aunque el asteroide es enorme, no hay peligro de una colisión futura. La
órbita del asteroide 2003 SD220 es bien conocida y la NASA ha
verificado que la roca espacial no pasará a una distancia peligrosa durante los próximos dos siglos.
Encontrar los anticuerpos que sean capaces de combatir la malaria podría ser útil a la hora de diseñar una vacuna contra esta enfermedad, según señala un grupo de expertos en un estudio publicado por la revista Nature.
Este equipo de científicos liderado por Antonio Lanzavec, de la Universitá della Svizzera Italiana,
en Suiza, identifica en la citada publicación nuevos objetivos que
podrían ser empleados para desarrollar una inmunización contra la
malaria basada en anticuerpos.
El estudio señala que la infección de malaria, que es provocada con frecuencia por el parásito "Plasmodium falciparum", ocasiona que los antígenos del parásito se manifiesten en la superficie de las células rojas. Por
ello, considera que encontrar los anticuerpos capaces de combatir a
esos antígenos podría ser útil a la hora de diseñar un nuevo
tratamiento, si bien su identificación ha sido escurridiza hasta la
fecha para la comunidad científica.
Lanzavecchia y su equipo estudiaron el plasma de dos individuos de Kenia
infectados por malaria e identificaron tipos específicos de células
blancas, conocidas como clónicas B, que producen anticuerpos que actúan
contra las que están infectadas.
Inserción del ADN
Mostraron
que insertar fragmentos grandes de ADN dentro de la parte codificada de
los anticuerpos de la proteína LAIR1 -que reacciona y se adhiere a
antígenos específicos (RIFINs) en células rojas infectadas- hace que esas células sean susceptibles a la fagocitosis, el proceso mediante el cual las células rojas que están infectadas por el parásito se destruyen.
Los expertos apuntaron que continúa estando poco claro si en estudios futuros este mecanismo de inserción del ADN tendrá éxito a la hora de producir anticuerpos que resulten funcionales.
No obstante, los autores del estudio sugieren que las partes que se
conserven del antígeno al que se adhieren los anticuerpos podrían ser
candidatas adecuadas para el desarrollo de la vacuna de la malaria.
La Agencia Espacial Europea (ESA) abordará en 2016 el proyecto ExoMars,
una ambiciosa misión científica con rumbo a Marte que aspira a resolver
una milenaria cuestión filosófica: ¿Estamos solos en el universo?
En algún momento aún por determinar del próximo mes de marzo, la misión
despegará desde la base rusa de Baikonur en un cohete Protón-M que transportará en su interior una cápsula con un pequeño robot programado para recoger tierra marciana y averiguar si el planeta vecino pudo albergar vida.
Tras un 2015 dulce, embebido en gran medida del éxito del aterrizaje en un cometa de la sonda Rosetta en noviembre de 2014, y con nuevo director general a los mandos, el alemán Johann-Dietrich Woerner, la ESA se prepara para una aventura marciana que Europa desarrolla con la agencia rusa Roscosmos y que ha requerido 15 años de recorrido político, científico e industrial.
La ambiciosa misión, plato fuerte del calendario europeo espacial del
año entrante, ha precisado también 1.200 millones de euros para llegar a
un planeta situado a 77 millones de kilómetros de la Tierra, y cuya órbita alcanzará nueve meses después del lanzamiento.
Platillo llamado Schiaparelli
En 2018, la nave expulsará un platillo llamado Schiaparelli, que atravesará la atmósfera marciana con dirección a la región Oxia Planum.
La nave, de 600 kilos, frenará con un paracaídas y acunará el
aterrizaje con pequeños chorros de propulsión cuando se aproxime a 2
metros del suelo. A continuación, desplegará varios paneles solares,
extenderá sus patas y escupirá una rampa por la que descenderá un módulo
con ruedas y cámaras para explorar el terreno hasta encontrar un lugar
idóneo para excavar.
Localizado ese punto, el 'rover' desplegará un taladro para extraer una
muestra a dos metros bajo tierra, una profundidad inédita en Marte,
donde hasta ahora solo se había recogido tierra a pocos centímetros de
la superficie, nunca en el subsuelo.
“La nave matriz permanecerá cinco años en la órbita de Marte.“
Durante cuatro días, el aparato se dedicará a analizar esas muestras y a enviar los resultados a su nave matriz, que durante cinco años permanecerá en la órbita de Marte, indagando sobre sus gases atmosféricos.
El 'rover' se convertirá en el cuarto aparato controlado que pise suelo
marciano (hasta ahora todos de la NASA). La ESA y el Reino Unido ya
llegaron a Marte con el Beagle en 2003, pero se perdió contacto con el
aparato al entrar en contacto con la superficie porque dos de sus cuatro
paneles solares no lograron desplegarse y bloquearon su antena de
comunicaciones.
Aterrizaje controlado en Marte
Así que el primer cometido de ExoMars será demostrar que Europa puede realizar un aterrizaje controlado en el planeta rojo. La
misión arrancará en una coyuntura de interés creciente hacia Marte, que
actualmente sobrevuelan sondas como la india Mangalyaan o la
estadounidense Maven y del que no dejan de llegar ilusionantes noticias.
Cada vez hay más consenso sobre la posibilidad de encontrar en nuestro
gélido planeta vecino restos de alguna forma de vida y el pasado
septiembre la NASA anunció el descubrimiento de agua líquida en Marte: una salmuera tóxica que aparece en verano y desaparece en invierno.
Algunos científicos lo ponen en duda y creen que solo son gases, pero
los investigadores son relativamente optimistas respecto a que en los
últimos 3.600 millones de años haya podido existir vida microbiana en
Marte. Eso supondría que la Tierra no es el único planeta habitado.
ExoMars además allanará el camino hacia una misión no tripulada a Marte de ida y vuelta, prevista para 2020,
y empujará la investigación por un camino cuya próxima gran frontera
será llevar astronautas al planeta rojo para saber si el ser humano
puede vivir como forastero en otros mundos.
Misión tripulada en 2030
La NASA espera colocar astronautas orbitando alrededor de Marte en la década de 2030 y más adelante en la superficie, con el sueño de establecer allí una colonia. Pero los continuos bandazos de la carrera espacial estadounidense invitan a considerar el dato con prudencia.
Los académicos creen que se podría provocar un calentamiento global,
letal en la Tierra pero que podría convertir el gélido Marte en un mundo
habitable para los seres humanos, a muy largo plazo.